La Comisión Europea ha presentado este lunes su «hoja de ruta» para restringir en los próximos años el uso de sustancias químicas peligrosas para la salud de las personas o para el medioambiente. Esta iniciativa está en línea con las prioridades del Pacto Verde Europeo de la Unión Europea (UE).

La iniciativa se enmarca dentro de la Estrategia de Sostenibilidad de Sustancias Químicas, que la CE publicó en octubre de 2020. Su objetivo era  alcanzar «la contaminación cero» y «un medioambiente libre de sustancias tóxicas» en la UE.

La hoja de ruta del Ejecutivo comunitario incluye una lista de sustancias tóxicas que servirá de base para planificar futuras prohibiciones o restricciones de cada una de las sustancias. No obstante, el documento será revisado y actualizado «con regularidad» en busca de un «equilibrio» entre «flexibilidad» en este camino y la necesidad de cumplir con los objetivos de la estrategia.

Así, entre las sustancias recogidas en la lista se encuentra el policloruro de vinilo (PVC) y sus aditivos, sustancias perfluoroalquiladas o PFA (que se utiliza en envases de comida para llevar, ropa resistente al agua o cremas solares), bisfenol o BPA (presente en componentes de automóviles, equipos deportivos o CD y DVD) o sustancias ignífugas.

La UE, el segundo mayor productor de sustancias químicas del mundo

Según los datos del Ejecutivo comunitario, la UE era en 2018 el segundo mayor productor de sustancias químicas del mundo, aglutinando casi un 17 % de las ventas. La producción química era ese año la cuarta mayor industria del bloque y proporcionaba unos 1,2 millones de puestos de trabajo.

«Para cumplir con los compromisos de la estrategia de químicos, las partes interesadas necesitan transparencia y visibilidad en el trabajo que hay por delante. Esta hoja de ruta da aporta esa visibilidad y permite a compañías y otros actores estar mejor preparados para potenciales nuevas restricciones», resumió el comisario de Mercado Interior, Thierry Breton.

Prohibir entre 4 000 y 7 000 sustancias químicas peligrosas para 2030

Según la CE, el 59% de las sustancias químicas se suministran directamente a otros sectores como la sanidad, la construcción, la automoción, la electrónica o los productos textiles. Además, estima que la producción de sustancias químicas se va a duplicar hasta 2030.

La UE estudia caso por caso si está justificado restringir o prohibir el uso de una sustancia química determinada. Según la organización European Environmental Bureau (EEB), este enfoque ha fracasado en su intento de mantener el ritmo de desarrollo industrial de nuevos compuestos, que genera una sustancia nueva cada 1,4 segundos.

La organización apunta que la UE ha prohibido unos 2.000 químicos peligrosos en los últimos 13 años, aunque la mayoría cubren pocas categorías de productos, sobre todo cosméticos y juguetes. Su análisis señala que con la nueva hoja de ruta, el bloque comunitario podría prohibir entre 4.000 y 7.000 sustancias para 2030.