No se están cumpliendo los compromisos para limitar el calentamiento global, según el último informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), publicado hoy. A raíz de este, el Secretario General de la ONU, António Guterres, ha pedido a los países que cumplan con sus acuerdos de dejar de financiar la energía basada en el carbón, abogando por el uso de las energías renovables y por invertir en adaptación al clima.

«El cambio climático causado por el ser humano está provocando una disrupción peligrosa y generalizada en la naturaleza. Está afectando la vida de miles de millones de personas en todo el mundo, a pesar de los esfuerzos desplegados para reducir los riesgos. Las personas y los ecosistemas que tienen la menor capacidad de respuesta son los más afectados», afirmaron los científicos en el último informe del IPCC, publicado hoy.

Según el informe, en las próximas dos décadas, el planeta afrontará diversos peligros climáticos inevitables con un calentamiento global de 1,5 °C (2,7 °F). Incluso si se supera temporalmente este nivel de calentamiento, se generarán impactos graves adicionales, algunos de los cuales serán irreversibles. Se incrementarán los riesgos para la sociedad, en particular para la infraestructura y los asentamientos costeros de baja altitud.

Adopción de medidas urgentes

A fin de evitar una mayor pérdida de vidas, biodiversidad e infraestructura, el informe subraya que se necesitan medidas urgentes y ambiciosas de adaptación al cambio climático. Y de forma simultánea, lograr reducciones rápidas y pronunciadas de las emisiones de gases de efecto invernadero. De acuerdo con el nuevo informe, los avances en materia de adaptación son dispares, y las brechas entre las medidas adoptadas y lo que se necesita para hacer frente a los riesgos crecientes son cada vez más profundas. Estas brechas son mayores entre las poblaciones de menores ingresos.

Proteger y fortalecer la naturaleza

En este informe se brindan nuevas ideas sobre las posibilidades que la naturaleza ofrece para reducir los riesgos climáticos y, al mismo tiempo, mejorar la vida de las personas. «Los ecosistemas sanos son más resilientes al cambio climático y prestan servicios indispensables para la vida, como el suministro de alimentos y agua limpia», aseveró Hans-Otto Pörtner, copresidente del Grupo de Trabajo II del IPCC. «Al restaurar los ecosistemas degradados y conservar, con eficacia y equidad, entre el 30% y el 50% de los hábitats terrestres, marinos y de agua dulce, la sociedad puede beneficiarse de la capacidad de la naturaleza para absorber y almacenar carbono, y podemos acelerar los avances en la consecución del desarrollo sostenible, pero es fundamental contar con el apoyo financiero y político adecuado».

Los científicos señalan que el cambio climático interactúa con distintas tendencias mundiales. Entre ellas, el consumo no sostenible de los recursos naturales, la creciente urbanización, las desigualdades sociales, las pérdidas y daños provocados por los fenómenos extremos y la pandemia. Esto pone en peligro el desarrollo futuro.

Las ciudades: puntos críticos de impactos y riesgos, pero también una parte esencial de la solución

El informe proporciona una evaluación detallada de los impactos y los riesgos del cambio climático, así como la adaptación a este, en las ciudades, donde vive más de la mitad de la población mundial. La salud, la vida y los medios de subsistencia de las personas, al igual que los bienes y las infraestructuras esenciales, incluidos los sistemas de energía y de transporte, se ven cada vez más perjudicados por los peligros derivados de las olas de calor, las tormentas, las sequías y las inundaciones, así como de los cambios de evolución lenta, por ejemplo, el aumento del nivel del mar.

«La creciente urbanización y el cambio climático, en conjunto, crean riesgos complejos, especialmente en aquellas ciudades que ya tienen un crecimiento urbano mal planificado, altos niveles de pobreza y desempleo, y una falta de servicios básicos», afirmó Debra Roberts, copresidenta del Grupo de Trabajo II del IPCC. «No obstante, las ciudades también brindan oportunidades para la acción climática: los edificios verdes, el suministro fiable de agua limpia y energías renovables, así como los sistemas de transporte sostenibles que conectan las zonas urbanas y rurales pueden contribuir a una sociedad más inclusiva y justa», añadió.

Un margen de acción cada vez más reducido

En el informe del IPCC se indica claramente que el desarrollo resiliente al clima ya representa un desafío con los niveles actuales de calentamiento. Dicho desarrollo será más limitado si el calentamiento global supera los 1,5 °C (2,7 °F). En algunas regiones, este desarrollo será imposible si el calentamiento global aumenta más de 2 °C (3,6 °F). Esta conclusión clave pone de relieve la urgencia de aplicar la acción climática, con especial énfasis en la igualdad y la justicia. La financiación adecuada, la transferencia de tecnologías, el compromiso político y las asociaciones incrementan la eficacia de la adaptación al cambio climático y la reducción de las emisiones.

«La evidencia científica es inequívoca: el cambio climático constituye una amenaza para el bienestar de la humanidad y la salud del planeta. Si se sigue retrasando la puesta en marcha de una acción concertada a nivel mundial, se agotará el plazo breve y en rápida disminución del que disponemos para asegurar un futuro digno», concluyó Hans-Otto Pörtner.

La reacción de la ONU

El Secretario General de la ONU, António Guterres, calificó el informe del IPCC como «un atlas del sufrimiento humano y una acusación que apunta al fallido liderazgo en materia climática».

Para Guterres es esencial cumplir el objetivo de limitar el aumento de la temperatura global a 1,5ºC. Y la ciencia demuestra que eso requerirá que el mundo reduzca las emisiones en un 45% para 2030 y logre las emisiones netas cero para 2050.

«Pero a la luz de los compromisos actuales, las emisiones mundiales aumentarán casi un 14 % en la década actual. Eso supondrá una catástrofe. Destruirá cualquier posibilidad de mantener vivo el objetivo de los 1,5ºC ».

Una de las afirmaciones fundamentales del informe es que el carbón y otros combustibles fósiles están asfixiando a la humanidad, explicó el Secretario. Y pidió a todos los gobiernos del G20 que cumplan sus acuerdos de dejar de financiar la energía basada en el carbón en el extranjero y en su propio país, y que desmantelen las instalaciones que operan con carbón.

Guterres subrayó que en lugar de frenar la descarbonización de la economía mundial, es el momento de acelerar la transición energética a un futuro basado en energías renovables. En su declaración aseguró que «los combustibles fósiles son un callejón sin salida para nuestro planeta, para la humanidad y también para las economías

  • El informe del Grupo de Trabajo II constituye la segunda entrega del Sexto Informe de Evaluación (IE6) del IPCC, que se completará este año.
  • El resumen para responsables de políticas, que forma parte de la contribución del Grupo de Trabajo II al IE6, así como otros materiales e información pueden consultarse aquí.