En la Cumbre «One Ocean», más de 100 países expresaron su determinación de preservar los océanos, contribuyendo a los “Compromisos de Brest para los Océanos”, junto con el Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas, la Directora General de la UNESCO y el Secretario General de la Organización Marítima Internacional (OMI).

Los compromisos se asumieron en la Cumbre «One Ocean» celebrada en Brest del 9 al 11 de febrero de 2022. Este evento ha reunido a 41 Estados y representantes de la sociedad civil y de las empresas, en un hito de la presidencia francesa del Consejo de la Unión Europea comprometida con el clima y con una política europea proactiva en materia de océanos.

Conscientes de que el lugar que ocupan los océanos en la agenda política internacional no está actualmente ni a la altura de su papel en el equilibrio climático, medioambiental y social del mundo; ni de las amenazas que pesan sobre la vida marina, los dirigentes reunidos en Brest se comprometieron a trabajar colectiva, rápida y concretamente para poner fin a la degradación de los océanos.

Ellos han decidido actuar para preservar la biodiversidad, detener la sobreexplotación de los recursos marinos, luchar contra la contaminación y mitigar el cambio climático.

Proteger la biodiversidad y los recursos de nuestros océanos

La creación de áreas protegidas es un pilar esencial de la conservación de la biodiversidad. Actualmente es primordial continuar y ampliar dicha dinámica, estableciendo una gran ambición para la década por venir.

  • Más de 30 nuevos países se han unido a la Coalición de Alta Ambición para la Naturaleza y las Personas, lanzada durante la Cumbre Un Planeta (One Planet Summit) de enero de 2021. Ya son 84 los países que impulsan el objetivo de proteger el 30% de las tierras y de los mares del mundo de aquí al 2030.

Dos tercios de los océanos, situados fuera de las jurisdicciones nacionales, es decir, el 45% de la superficie de nuestro planeta, no pueden beneficiarse actualmente de las zonas marinas protegidas.

  • Por ello, los 27 Estados miembros de la UE, a los que se han unido 16 países no pertenecientes a la UE, han lanzado la “Coalición de Alta Ambición para un Tratado de Alta Mar”, con la finalidad de trabajar en el logro este año de un acuerdo operativo y global sobre el uso sostenible de la alta mar y la protección de su biodiversidad.

La pesca ilegal, no declarada o no reglamentada, representa casi una quinta parte de las capturas mundiales, socava los esfuerzos por gestionar las poblaciones de peces de forma sostenible y suele ir acompañada de malas condiciones de seguridad y de trabajo para los pescadores.

  • 14 países participantes en la Cumbre «One Ocean» se comprometieron a fortalecer la lucha contra la pesca ilegal en diversos frentes:

• 6 países se han comprometido a ratificar el Acuerdo de Ciudad del Cabo de la Organización Marítima Internacional antes de la fecha límite de octubre de 2022, que podrá así entrar finalmente en vigor y establecer normas de seguridad para los buques pesqueros.

• 2 nuevos países ratificarán el Acuerdo relativo a las medidas del Estado Rector del Puerto de la FAO, que permite un mejor control de las actividades pesqueras en los puertos de desembarque.

• Varios Estados miembros de la UE se han comprometido a movilizar a sus armadas estatales en el marco de misiones en el exterior para fortalecer la vigilancia de la pesca ilegal, en aplicación del Reglamento Europeo de 2008.

Unir nuestras fortalezas a las del océano para hacer frente al cambio climático

El fuerte crecimiento del transporte marítimo, impulsado por el comercio mundial, exige una rápida y significativa reducción de sus afectaciones al entorno.

  • 22 armadores europeos se han comprometido con la nueva etiqueta Green Marine Europe, aplicando medidas muy concretas en ocho ámbitos: ruido submarino, emisiones atmosféricas contaminantes, emisiones de gases de efecto invernadero, especies acuáticas invasoras, gestión de residuos, residuos oleosos y reciclaje de buques.
  • 35 actores, entre ellos 18 grandes puertos europeos y mundiales, se han comprometido a acelerar el suministro de electricidad a los buques en puerto para limitar las emisiones de gases de efecto invernadero y reducir la contaminación atmosférica en las ciudades portuarias, a menudo densamente pobladas.
  • Con la finalidad de reducir la contaminación atmosférica, todos los países mediterráneos, a los que se ha unido la Unión Europea, se han comprometido a solicitar a la OMI la creación de una zona de bajas emisiones de azufre en todo el Mediterráneo antes del 1 de enero de 2025. De igual manera, Francia, España, Italia y Mónaco pedirán a la OMI este verano la creación de una Zona Marítima Especialmente Vulnerable debido a la elevada presencia de cetáceos, con la finalidad de poder limitar la velocidad de la navegación y reducir así las colisiones.

El océano desempeña un papel fundamental en la lucha y la adaptación al cambio climático. Algunos ecosistemas marinos y costeros (praderas salinas, praderas marinas o manglares) tienen la capacidad de absorber y almacenar grandes cantidades de carbono: esto debe aprovecharse ahora para acelerar los proyectos de protección y de restauración, a fin de permitir una verdadera “compensación azul del carbono”.

  • En Brest, Francia y Colombia lanzaron una coalición internacional para el carbono azul, que reunirá a los actores nacionales y multilaterales en este ámbito para contribuir al financiamiento de la restauración de los ecosistemas costeros, con base en metodologías comunes y rigurosas.
Acabar con la contaminación por plástico de los océanos

Cada año, se vierten en el océano 9 millones de toneladas de plástico, el 80% de las cuales procede de las costas y de los ríos. Se necesita invertir de forma masiva en la mejora de las infraestructuras de saneamiento y tratamiento de residuos en todos los continentes.

  • Con motivo de la Cumbre «One Ocean», el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo se unió al Banco Europeo de Inversiones y a los bancos de desarrollo francés (AFD), alemán (KfW), italiano (CDP) y español (ICO), quienes aunaron esfuerzos en la mayor iniciativa dedicada a reducir la contaminación por plásticos en el mar a través de la Iniciativa Océanos Limpios (Clean Oceans Initiative). Juntos, han duplicado su participación en este sector, comprometiéndose a aportar un total de 4,000 millones de euros de financiamientos de aquí al 2025.

La mejor manera de garantizar que los residuos no lleguen a los océanos es dejar de producirlos. Para acelerar la transición hacia una economía circular que tenga como objetivo la reutilización o el reciclaje del 100% de los plásticos y la eliminación de todos los plásticos de un solo uso, el Compromiso Global para una Nueva Economía del Plástico, liderado por la Fundación Ellen MacArthur y por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, reúne a gobiernos estatales y locales, empresas y ONG.

 

  • Con motivo de la Cumbre «One Ocean», Grecia, Italia, Colombia, Corea del Sur, la ciudad de París y la región marítima de Grecia Central se unieron al “Compromiso global para una nueva economía del plástico” y a 500 firmantes de todo el mundo, entre ellos 250 empresas.
  • Durante la Cumbre «One Ocean», India y Francia lanzaron conjuntamente una iniciativa de alcance multilateral para eliminar la contaminación por plásticos de un solo uso.
Situar a los océanos en el centro de la agenda política internacional

Los trabajos de la Cumbre «One Ocean» son el punto de partida de una serie de reuniones internacionales en las que el océano ocupará un lugar central, en particular la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Océano que se celebrará en Lisboa en junio próximo, pero también la COP27 que acogerá Egipto durante este otoño.

  • Para confirmar este impulso y construir una ambiciosa agenda internacional sobre los océanos, Francia y Costa Rica han propuesto organizar juntos la próxima Conferencia de las Naciones Unidas sobre los Océanos en 2024.

Para poder tomar decisiones, tenemos que entender mejor. La revolución digital es una oportunidad para construir un modelo integrado del océano que abarque la física, la química, la vida marina y las actividades humanas. Este “gemelo digital” podrá informar las decisiones políticas y supervisar sus efectos, permitir que la economía marina se desarrolle en pleno respeto de los ecosistemas, así como alimentar el diálogo con las partes interesadas y el público.

  • La Unión Europea se ha comprometido a desarrollar un gemelo digital del océano que permitirá reunir los conocimientos y poner a prueba escenarios de acción, al servicio del crecimiento azul europeo y de la gobernanza mundial.
  • La UNESCO se ha comprometido a tener cartografiado al menos el 80% de los fondos marinos de aquí a 2030.
Los compromisos de Francia, el país anfitrión

Francia contribuye a aumentar la ambición colectiva en materia de preservación de la biodiversidad marina:

  • Ha anunciado que ya ha alcanzado y superado el objetivo de clasificar el 30% de las zonas terrestres y marítimas bajo jurisdicción francesa como zonas protegidas, con la ampliación de la Reserva Natural Nacional de los Territorios Australes Franceses, que se convierte en la segunda zona marina protegida más grande del mundo, con más de 1.5 millones de km2.
  • Para ir más lejos, la Polinesia Francesa se ha comprometido a crear una red de zonas marinas protegidas de al menos 500,000 km² dentro de su ZEE.
  • Francia también ha presentado un informe de situación sobre la puesta en marcha del plan de acción adoptado para hacer frente a las capturas accidentales de pequeños cetáceos en el Golfo de Vizcaya.

Además, Francia anunció compromisos para seguir luchando contra la contaminación de los océanos:

  • Se compromete a tratar en un plazo de 10 años las descargas abandonadas en sus costas que presenten riesgos de vertido de residuos, especialmente de plástico, en el mar. Tres de ellos, donde la situación es especialmente urgente, serán tratados a partir de este año 2022: las de Dollemard en Seine-Maritime, las de Fouras en Charente-Maritime y las de l’Anse Charpentier en Martinica.
  • La ley anti desperdicios para una economía circular pone a Francia en camino de eliminar los envases de plástico de un solo uso para 2040.

Por último, Francia se compromete a mejorar los conocimientos sobre el efecto del cambio climático en la subida del nivel del mar:

  • Francia publicará próximamente su primera estrategia nacional polar y lanzará un programa científico para medir la contribución de la Antártida Oriental a la subida de los niveles del mar.

Cabe señalar que 41 países respondieron a la invitación y contribuyeron a un nivel muy alto a la Cumbre: Alemania, Arabia Saudita, Barbados, Canadá, China, Chipre, Colombia, Comoras, Congo, Costa Rica, Costa de Marfil, Croacia, Egipto, España, Estados Unidos, Francia, Gabón, Ghana, Grecia, India, Irlanda, Islandia, Italia, Japón, Madagascar, Malta, Marruecos, México, Mónaco, Namibia, Noruega, Palau, Panamá, Papúa Nueva Guinea, Portugal, Reino Unido, Senegal, Seychelles, Tonga y Túnez.