«Las ciudades de América Latina y el Caribe consumirán en 2050 entre dos y cuatro veces más recursos de lo que es sostenible si no optan por una planificación integral y aumentan la eficiencia de sus sistemas y la circularidad». Esta es una de las principales conclusiones del informe publicado en diciembre por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

El hecho de que la población de un país se aglutine en torno a las áreas urbanas, vaciando de forma paulatina las localidades rurales, no solo afecta a Europa. También en América Latina y el Caribe la población se asienta preferentemente en entornos urbanos y la tendencia apunta a que el 90% de la población total, a mediados del siglo XXI, resida en alguna ciudad. Por ello es necesario «avanzar hacia la sostenibilidad de las ciudades».

Se trata del informe El peso de las ciudades en América Latina y el Caribe: requerimientos futuros de recursos y potenciales rutas de actuación, elaborado en colaboración con el Panel Internacional de Recursos (IRP, por sus siglas en inglés). Este documento señala que «la falta de circularidad implica la degradación grave de ecosistemas vitales», lo que conlleva un impacto tanto en la naturaleza como en la salud de las personas.

Consumo insostenible de recursos y gases de efecto invernadero

El informe explica que las urbes del mundo generan hasta tres cuartas partes de gases de efecto inverdadero (GEI). Asimismo plantea que «la eficiencia de recursos podría disminuir la demanda de materiales vírgenes entre un 15% y un 25%, dando como resultado una reducción de emisiones del sector industrial de hasta el 30%».

Además concluye que las ciudades de América Latina y el Caribe podrían reducir a la mitad su consumo de recursos como combustibles fósiles, minerales y alimentos, mientras que combaten la pobreza y la desigualdad.

Para reducir el consumo de recursos, residuos, daño ambiental y emisiones de GEI, el informe recomienda un paquete de medidas sobre transporte y movilidad sostenible, edificaciones eficientes, residuos, agua y saneamiento, disminuyendo el consumo anual entre 6 y 7 toneladas per cápita para 2050.

La planificación, la clave hacia la sostenibilidad

«Planificar una transformación sostenible es crucial si aspiramos a vivir en una región más limpia, en armonía con la naturaleza y sin dejar a nadie atrás», dijo la directora regional del PNUMA en América Latina y el Caribe, Jacqueline Álvarez. «Urge una recuperación sostenible de la covid-19», agregó, y «este informe alumbra el camino en la dirección correcta».

El paquete de medidas recomendado en el documento busca aumentar la eficiencia de recursos a través de la circularidad, la conectividad y la restauración de ecosistemas, entre otras medidas.

Se concluye, asimismo, que la región debería incrementar su densidad de población, puestos de trabajo y servicios en un conjunto de centros urbanos conectados por un transporte público eficiente y asequible.

Además, requiere edificaciones más sostenibles, impulsar la circularidad, aprovechar los residuos orgánicos y una gestión hídrica que incluya el tratamiento y la reutilización de aguas, así como la restauración de ecosistemas asociados.

Fuente: PNUMA