A partir de 2030, todos los edificios nuevos de la UE deben tener cero emisiones. Así lo propone la Comisión Europea en la revisión, presentada hoy, de la Directiva relativa a la eficiencia energética de los edificios.

La Comisión Europea ha propuesto hoy armonizar las normas de eficiencia energética de los edificios con el Pacto Verde Europeo y descarbonizar el parque inmobiliario de la UE de aquí a 2050.

Se pretende impulsar la renovación y descarbonización de viviendas, escuelas, hospitales, oficinas y otros edificios en toda Europa para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y las facturas de energía, mejorando así la calidad de vida de los europeos.

Además, la revisión de la Directiva relativa a la eficiencia energética de los edificios traduce la Estrategia «Oleada de Renovación» de la Comisión en medidas legislativas concretas.

Los edificios, los mayores consumidores de energía

Los edificios son el mayor consumidor de energía de Europa, ya que utilizan el 40% de la energía de Europa y generan el 36% de las emisiones de gases de efecto invernadero. Esto se debe a que la mayoría de los edificios de la UE no son eficientes desde el punto de vista energético y siguen funcionando principalmente con combustibles fósiles.

«Tenemos que hacer algo al respecto cuanto antes, ya que más del 85% de los edificios actuales seguirán estando en pie en 2050 y, en ese momento, Europa deberá ser climáticamente neutra», ha declarado la comisaria de Energía, Kadri Simson.

«La mejora de nuestras viviendas es también una respuesta eficaz a los elevados precios de la energía, ya que los edificios menos eficientes de la UE consumen mucha más energía que los edificios nuevos o adecuadamente renovados. Y a menudo son los más vulnerables quienes viven en las casas menos eficientes y, por ello, tienen dificultades para pagar las facturas. La renovación reduce tanto la huella energética de los edificios como el gasto en energía de los hogares, al tiempo que impulsa la actividad económica y la creación de empleo», añadió Simson.

Propuesta de la Comisión: los edificios nuevos tendrán cero emisiones a partir de 2030

La Comisión propone que, a partir de 2030, todos los edificios nuevos tengan cero emisiones. Para aprovechar el potencial de una actuación más rápida en el sector público, todos los edificios públicos nuevos deberán tener cero emisiones ya desde 2027.

En cuanto a las renovaciones, se proponen nuevas normas mínimas de eficiencia energética a escala de la UE, que exigen que el 15 % menos eficiente del parque inmobiliario de cada Estado miembro se actualice y pase de un certificado de eficiencia energética de grado G a uno de grado F como mínimo, de aquí a 2027 para los edificios no residenciales y de aquí a 2030 para los edificios residenciales.

Con las propuestas de hoy, los certificados de eficiencia energética serán más claros y contendrán información más útil. La obligación de disponer de un certificado de eficiencia energética se amplía a los edificios en los que se lleven a cabo reformas importantes, a los edificios alquilados al renovar el contrato de alquiler y a todos los edificios públicos. Los edificios o las unidades de un edificio que se pongan a la venta o en alquiler también deberán tener un certificado, y la clase de eficiencia energética deberá indicarse en todos los anuncios. De aquí a 2025, todos los certificados deberán basarse en una escala armonizada de A a G.

Planes nacionales de renovación y «pasaporte de renovación»

Los planes nacionales de renovación de edificios se integrarán plenamente en los planes nacionales de energía y clima.

Estos planes deberán incluir hojas de ruta para la eliminación progresiva de los combustibles fósiles en la calefacción y la refrigeración a más tardar en 2040, además de un camino a seguir para transformar el parque inmobiliario nacional en edificios de cero emisiones de aquí a 2050.

Facilitar el acceso a la información y reducir los costes para los consumidores contribuye a impulsar la renovación. De ahí que la Comisión introduzca en el texto el denominado «pasaporte de renovación» del edificio. Este proporciona a los propietarios una herramienta para ayudarles a planificarse y a llevar a cabo una renovación por etapas con vistas a alcanzar un nivel de cero emisiones. La propuesta define unas «normas de cartera hipotecaria» como un mecanismo para incentivar a los prestamistas a mejorar la eficiencia energética de su cartera de edificios y animar a los clientes potenciales a hacer que sus propiedades sean más eficientes desde el punto de vista energético.

La Comisión también invita a los Estados miembros a incluir consideraciones relativas a la renovación en las normas de financiación pública y privada, y a establecer instrumentos adecuados, en particular para los hogares con bajos ingresos. No deben concederse incentivos financieros para la instalación de calderas alimentadas con combustibles fósiles a partir de 2027, y los Estados miembros tendrán legalmente la posibilidad de prohibir el uso de combustibles fósiles en los edificios.

En cuanto a la movilidad, la propuesta promueve el despliegue de infraestructuras de recarga para vehículos eléctricos en edificios residenciales y comerciales, y ofrece más plazas de aparcamiento específicas para bicicletas.

Contexto

La revisión de la Directiva relativa a la eficiencia energética de los edificios forma parte de las propuestas del «Objetivo 55» de la Comisión para cumplir el Pacto Verde Europeo y la Legislación Europea sobre el Clima. Se añade a los demás componentes del paquete adoptado en julio de 2021, planteando una vía para lograr un parque inmobiliario de cero emisiones de aquí a 2050.