Este martes, más de 110 líderes mundiales se han comprometido, durante la celebración de la COP26, a detener la deforestación y a salvar y restaurar los bosques de nuestro planeta. 

Hoy, en la 26.ª Conferencia de las Partes en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26), que se está celebrando en Glasgow, más de 110 países se han comprometido a detener la deforestación y a salvar y restaurar los bosques del mundo.

¿Y por qué es tan importante preservarlos? Pues porque más de 1 600 millones de personas de todo el mundo dependen de los bosques para obtener los alimentos, medicamentos y medios de subsistencia necesarios. Además, preservan el suelo y albergan el 80% de la biodiversidad mundial.

Por si fuera poco, los bosques también son esenciales para mitigar el cambio climático. Al producir oxígeno y purificar el aire, absorben hasta el 30% de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). Asimismo son muy importantes para la adaptación al cambio climático. Las emisiones de GEI vinculadas a la deforestación son la segunda causa principal del cambio climático. Entre 1990 y 2016, la superficie forestal mundial se redujo a un ritmo equivalente a unos 800 campos de fútbol por hora (dato aportado por la Comisión Europea).

Detener la deforestación y empezar a restaurar los bosques es un reto que requiere un firme compromiso entre todos los países. Hoy, el primer ministro del Reino Unido, Boris Johnson, anunció que al menos 110 países, que representan el 85% de los bosques del mundo, han firmado ya la Declaración de los líderes de Glasgow sobre los bosques y el uso de la tierra de la COP26, comprometiéndose a detener y revertir la deforestación para 2030. Entre estos países se encuentran China, Rusia y Brasil.

Detener la deforestación: el compromiso y su alcance

En la declaración, los líderes prometen reforzar sus esfuerzos comunes para:

  1. Preservar los bosques y otros ecosistemas terrestres y acelerar su restauración;
  2. Facilitar políticas de comercio y desarrollo sostenibles, tanto a nivel internacional como nacional;
  3. Reducir la vulnerabilidad, generar resiliencia y mejorar los medios de vida rurales, incluso mediante el empoderamiento de las comunidades locales, incluidos los pueblos indígenas, que a menudo se ven afectados negativamente por la explotación y degradación de los bosques;
  4. Implementar y rediseñar las políticas y programas agrícolas para incentivar la agricultura sostenible, promover la seguridad alimentaria y proteger el medioambiente;
  5. Facilitar la alineación de los flujos financieros con los objetivos internacionales para revertir la pérdida y la degradación de los bosques, al tiempo que se garantiza la implementación de políticas para acelerar la transición hacia una economía que sea resiliente y promueva los bosques, el uso sostenible de la tierra, la biodiversidad y los objetivos climáticos.
Por un comercio sostenible

Por su parte, el presidente de Indonesia, Joko Widodo, anunció que 28 países se han comprometido a un conjunto de medidas para lograr un comercio sostenible. Estos países representan el 75% del comercio mundial de los principales productos que amenazan los bosques, como el aceite de palma, la soja y el cacao.

Así se presentó la Hoja de ruta para la acción en materia de bosques, agricultura y comercio de productos básicos, una nueva asociación entre los gobiernos de los principales países productores y consumidores para romper el vínculo entre la deforestación y los productos agrícolas.

Con esta hoja de ruta se busca acelerar las medidas que incentivan la sostenibilidad en la cadena de suministro, apoyar a los pequeños agricultores para que puedan participar en los mercados, mejorar la transparencia de las cadenas de suministro e impulsar nuevas tecnologías e innovación.

Estados Unidos

EE.UU., a través de su presidente, Joe Biden, se ha comprometido a garantizar el agua gratis, mantener la biodiversidad, proteger a las comunidades indígenas y reducir el riesgo de propagación de enfermedades.

Biden afirmó durante la jornada que ya se están restaurando 20 millones de hectáreas de bosques. Además anunció un nuevo plan estadounidense para detener la deforestación y restaurar los sumideros de carbono.

Colombia

Por su parte, el presidente de Colombia, Iván Duque, prometió proteger el 30% del territorio de su país en 2022.

«No podemos esperar hasta 2030, debemos actuar ahora para proteger nuestros bosques», declaró. «Este es un objetivo superior, el de proteger uno de los rincones más importantes del mundo, que representa el 35% del territorio de Colombia; si no conservamos, preservamos y nos comprometemos de manera activa, en años venideros las poblaciones sufrirán muchísimo. Nuestro país está tomando decisiones importantes, estamos discutiendo en el Congreso un proyecto de ley en materia de acción climática que va a materializar todos nuestros objetivos, como la carbono-neutralidad al 2050; esta alianza nos muestra que juntos podremos alcanzarlo», añadió.

UE: 1 000 milones de euros para proteger los bosques del mundo

Por su parte, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha anunciado que la contribución de la Unión Europea al Compromiso Mundial de Financiación Forestal ascenderá a 1 000 millones de euros. Estas medidas de apoyo a cinco años, financiadas con cargo al presupuesto de la UE, ayudarán a los países socios a proteger, restaurar y gestionar de forma sostenible los bosques de todo el mundo y a cumplir el Acuerdo de París.

De esta cuantía, 250 millones de euros se destinarán a la cuenca del río Congo, la cual se extiende a través de ocho países (Camerún, República Centroafricana, República Democrática del Congo, República del Congo, Guinea Ecuatorial, Gabón, Burundi y Ruanda). El objetivo es proteger el segundo bosque tropical más extenso del mundo y mejorar al mismo tiempo los medios de subsistencia de sus poblaciones.

Proteger la cuenca del Congo

Durante la jornada, también se presentó el llamado Compromiso de la cuenca del Congo. Firmado por más de 10 países, el Fondo de la Tierra de Jeff Bezos (Amazon) y la Unión Europea, pretende movilizar 1 500 millones de dólares para proteger los bosques, las turberas y otras reservas críticas de carbono.

«La cuenca del Congo es el corazón y el pulmón del continente africano, no podemos ganar la batalla contra el cambio climático si no mantenemos la cuenca en pie», declaró el presidente de Gabón, Ali Bongo Ondimba.

Según el primer ministro del Reino Unido, la iniciativa también forma parte del nuevo compromiso mundial de financiación de los bosques de más de 12 000 millones de dólares.

Se trata de «el mayor compromiso colectivo de fondos públicos destinados a la acción climática de la historia. Pongamos fin a esta gran masacre mundial de la motosierra», dijo.

El compromiso de las instituciones financieras

También hoy se presentó una declaración conjunta de nueve bancos multilaterales de desarrollo, incluido el Banco Mundial, que respalda todas las inversiones y transiciones anunciadas.

En ella, las instituciones financieras se comprometen a integrar la naturaleza en sus inversiones y en el diálogo político con los países.

La contribución del sector privado

También se han anunciado varias iniciativas por parte del sector privado al objeto de preservar el capital natural y detener la deforestación.

El fundador de Amazon, Jeff Bezos, ha prometido en Glasgow, a través de su Fondo de la tierra, 2 000 millones de dólares adicionales para ayudar a restaurar la naturaleza y transformar los sistemas alimentarios. El Fondo ya había prometido otros 1 000 millones de dólares a principios de septiembre.

Asimismo, la Financiación Innovadora para la Amazonia, el Cerrado y el Chacho («IFACC«) han anunciado la aportación de 3 000 millones de dólares para desacelerar la deforestación y la producción de soja y ganado en Sudamérica.

La Alianza para la Inversión en Capital Natural de la Iniciativa de Mercados Sostenibles, una organización fundada por el príncipe de Gales para impulsar la inversión privada en capital natural, ha anunciado la movilización de 10 000 millones de dólares en capital privado para finales de 2022.

Finalmente, unos 1 000 millones de dólares iniciales de fondos públicos y privados se conseguirán a través de la Coalición para la Reducción de Emisiones mediante la Aceleración de la Financiación Forestal (LEAF), que incluye a grandes empresas como Delta, PWC, Airbnb y Unilever. Esto proporcionará financiación a los países que reduzcan con éxito las emisiones derivadas de la deforestación, siempre que esas reducciones hayan sido verificadas y confirmadas de manera independiente. La financiación sólo la proporcionarán las empresas que ya se hayan comprometido a reducir las emisiones en sus propias cadenas de suministro.