España se encuentra entre los Estados miembros de la Unión Europea (UE) con un problema «sistémico» para gestionar la contaminación por nutrientes procedentes de la agricultura. Así lo recoge un informe de la Comisión Europea (CE) sobre los avances logrados con la directiva de nitratos.

La Comisión Europea (CE) ha publicado hoy un informe sobre la aplicación de la Directiva sobre nitratos (basado en los datos de 2016-2019).  

El informe señala los considerables esfuerzos realizados por la mayoría de los Estados miembros y los agricultores que, respectivamente, diseñaron y aplicaron medidas para mitigar las fugas de nitratos hacia las aguas. No obstante, advierte que los datos sobre la calidad del agua muestran que el nivel de aplicación y ejecución sigue siendo «insuficiente» para alcanzar los objetivos de la Directiva.

Principales conclusiones

Treinta años después de la adopción de la Directiva de nitratos, España se encuentra entre los Estados miembros que registran mala calidad del agua en todo su territorio y un problema «sistémico» para gestionar la contaminación por nutrientes procedentes de la agricultura. El informe también señala en la misma situación a Bélgica (región de Flandes), República Checa, Dinamarca, Alemania, Finlandia, Hungría, Letonia, Luxemburgo, Malta, Países Bajos y Polonia.

Por otro lado, el informe indica que algunos Estados miembros tienen «puntos críticos» en los que no se aborda suficientemente la contaminación. En este grupo se encuentra Portugal, junto a Bulgaria, Chipre, Estonia, Francia, Italia y Rumanía.

Por consiguiente, concluye el informe, diversos Estados miembros deben adoptar «con urgencia» medidas adicionales para alcanzar los objetivos de la Directiva sobre nitratos. En particular, Bélgica, la República Checa, Luxemburgo, España, los Países Bajos y Alemania.

Estas son las principales conclusiones del informe de la CE según el cual, a pesar de ciertos avances, la fertilización excesiva sigue siendo un problema en muchos Estados miembros de la UE. 

Así, señala, que en todos ellos y en el período comprendido entre 2016 y 2019, el 14,1% de las aguas subterráneas siguió superando el límite de concentración de nitratos fijado para el agua potable. Según las observaciones, el agua declarada eutrófica en la UE abarca el 81% de las aguas marinas, el 31% de las aguas costeras, el 36% de los ríos y el 32% de los lagos.

Adopción de medidas más urgentes

Tras esta evaluación, la Comisión actuará para mejorar el cumplimiento de la Directiva sobre nitratos. Este es un requisito previo para alcanzar el objetivo del Pacto Verde Europeo de reducir las pérdidas de nutrientes en al menos un 50% de aquí a 2030. 

Por todo ello, la Comisión prevé desarrollar en 2022 un Plan de Acción Integrado de Gestión de Nutrientes, basado en el Plan de Acción «Contaminación Cero».

El informe señala también el avance en el desarrollo de las tecnologías de transformación del estiércol. El nitrógeno recuperado que sustituye a los fertilizantes inorgánicos reduce las emisiones de CO2, mientras que los fosfatos recuperados disminuyen la dependencia de la roca fosfatada importada y las fracciones orgánicas restantes pueden utilizarse en los campos de cultivo locales. Sin embargo, aún no se utilizan de manera extendida las tecnologías más avanzadas y existen una serie de obstáculos económicos por los elevados costes de estos procesos, los costes del transporte y la frecuente necesidad de pagar a los agricultores por la aplicación de dichos productos en sus campos de cultivo. Por otro lado, el contenido máximo de nitrógeno procedente de estiércol que puede aplicarse en virtud de la Directiva sobre nitratos incluye también el estiércol transformado.

A este respecto, la CE recuerda que el nuevo Reglamento sobre los productos fertilizantes ampliará en julio de 2022 el ámbito de aplicación del actual Reglamento relativo a los abonos, que pasará de abonos puramente inorgánicos a abonos órgano-minerales y orgánicos, allanando el camino para la comercialización de estos abonos orgánicos procesados en el mercado interior de la UE.

Fuente: Comisión Europea