La Comisión Europea ha propuesto hoy un nuevo enfoque para la economía azul sostenible en la UE, destinado a las industrias y sectores relacionados con los océanos, los mares y las costas. Para el Ejecutivo, la economía azul sostenible es esencial para alcanzar los objetivos del Pacto Verde Europeo y para garantizar que la recuperación de la pandemia sea ecológica e inclusiva.

La economía azul comprende todas las actividades económicas que tienen lugar en el mar o en las zonas costeras. Según el último Informe sobre la economía azul, los sectores tradicionales de esta economía proporcionan 4,5 millones de empleos directos y generan más de 650 000 millones EUR en volumen de negocios.

Pero la importancia de la economía azul no puede medirse únicamente por el volumen de negocios, los puestos de trabajo o el valor añadido que representa. Los mares y océanos no solo son el activo más importante de la economía azul, también producen la mitad del oxígeno global y constituyen uno de los principales sumideros naturales de carbono. 

El por qué de la propuesta

Para hacer frente a la crisis climática y de biodiversidad, se requieren unos mares sanos y un uso sostenible de sus recursos que permita crear alternativas a los combustibles fósiles y a la producción tradicional de alimentos. Por eso, todos los sectores de la economía azul (pesca, acuicultura, turismo costero, transporte marítimo, actividades portuarias y construcción naval), tendrán que reducir su impacto medioambiental y climático. 

Frans Timmermans, vicepresidente ejecutivo para el Pacto Verde Europeo, señaló al respecto que «la salud de los océanos es una condición previa para una economía azul próspera. La contaminación, la sobrepesca y la destrucción de los hábitats, unidas a los efectos de la crisis climática, suponen una amenaza para la riqueza de la biodiversidad marina de la que depende la economía azul». Y subrayó: «Hemos de cambiar y desarrollar una economía azul sostenible en la que la protección del medioambiente y la actividad económica vayan de la mano».

Virginijus Sinkevičius, comisario de Medio Ambiente, Pesca y Asuntos Marítimos, abundó en la necesidad de pensar en «azul». En este sentido dijo que «(tras la pandemia), tenemos la oportunidad de comenzar de nuevo, y queremos asegurarnos de que la recuperación deja de centrarse en la mera explotación para fijarse en la sostenibilidad y la resiliencia. De modo que para ser verdaderamente “verdes”, tenemos también que pensar en “azul”».

La transición a una economía azul sostenible exige invertir en tecnologías innovadoras. La energía undimotriz y mareomotriz, la producción de algas, el desarrollo de artes de pesca innovadores o la restauración de los ecosistemas marinos crearán nuevos puestos de trabajo y empresas «verdes» dentro de la economía azul.

Contenido de la propuesta

La Comunicación sobre un nuevo enfoque de la economía azul sostenible fija una agenda detallada con el fin de:

  • Alcanzar los objetivos de neutralidad climática y contaminación cero. En particular, mediante el desarrollo de energía marina renovable, la descarbonización del transporte marítimo y la ecologización de los puertos.
  • Culminar la transición hacia una economía circular y reducir la contaminación. Por ejemplo, mediante la renovación de las normas para el diseño de los artes de pesca, el reciclado de buques y el desmantelamiento de plataformas en alta mar, y mediante la adopción de medidas para reducir la contaminación por plásticos y microplásticos.
  • Preservar la biodiversidad e invertir en la naturaleza. La Comisión considera que la protección del 30% de la zona marítima de la UE invertirá la pérdida de biodiversidad, agrandará las poblaciones de peces, contribuirá a mitigar el cambio climático y a crear resiliencia y generará importantes beneficios financieros y sociales.
  • Favorecer la adaptación al cambio climático y la resiliencia de las costas. Se prevé que las actividades de adaptación, como el desarrollo de infraestructuras ecológicas en las zonas costeras y la protección de las costas frente al riesgo de erosión e inundaciones, contribuirán a preservar la biodiversidad y los paisajes, con los consiguientes beneficios para el turismo y la economía costera.
  • Garantizar una producción de alimentos sostenible. Según señala el texto, la producción sostenible y las nuevas normas de comercialización de los alimentos marinos, el uso de algas y fanerógamas marinas, el refuerzo del control de la pesca y la investigación y la innovación en la acuicultura celular contribuirán a preservar los mares de Europa. Con las Directrices estratégicas para el desarrollo sostenible de la acuicultura de la UE, ya adoptadas, la Comisión también se ha comprometido a expandir la acuicultura sostenible en la UE.
  • Mejorar la gestión del espacio en el mar. El nuevo Foro Azul, dirigido a coordinar el diálogo entre los operadores de alta mar, las partes interesadas y los científicos que se dedican a la pesca, la acuicultura, el transporte marítimo, el turismo, las energías renovables y otras actividades, estimulará (según recoge la Comunicación) un intercambio cooperativo de ideas para el uso sostenible del medio marino.

Por último, la Comisión prevé seguir creando las condiciones para una economía azul sostenible a escala internacional, aplicando la agenda de gobernanza internacional de los océanos.

Financiación de la economía azul sostenible

Para financiar este nuevo enfoque para la economía azul sostenible, se prevé que la Comisión Europea y el Grupo del Banco Europeo de Inversiones, compuesto por el Banco Europeo de Inversiones y el Fondo Europeo de Inversiones (FEI), intensificarán su cooperación. Estas instituciones colaborarán con los Estados miembros a fin de satisfacer las necesidades de financiación existentes para reducir la contaminación en los mares europeos y facilitarán la inversión en innovación azul y bioeconomía azul.

Además, el nuevo Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura apoyará —especialmente mediante su plataforma «BlueInvest» y el nuevo Fondo BlueInvest— la transición hacia cadenas de valor más sostenibles basadas en los océanos, los mares y las actividades costeras. Para seguir financiando esta transformación, la Comisión ha instado a los Estados miembros a que incluyan inversiones para una economía azul sostenible en sus planes nacionales de resiliencia y recuperación, así como en sus programas operativos nacionales para diversos Fondos de la UE de aquí a 2027. Contribuirán también otros programas de la UE, como el programa de investigación Horizonte Europa, y se creará una misión específica sobre océanos y masas de agua.

Por lo que respecta a las inversiones privadas, deben aplicarse a la decisiones correspondientes los principios y las normas de sostenibilidad específicos ya acordados para los océanos, como la Iniciativa y los Principios Financieros de la Economía Azul Sostenible. 

Fuente: Comisión Europea