El Consejo de ministros de Medio Ambiente, celebrado hoy en Luxemburgo, ha alcanzado un acuerdo «parcial» sobre la propuesta de Ley del Clima Europea. La propuesta tiene como finalidad establecer en la legislación el objetivo de una UE climáticamente neutra de aquí a 2050, objetivo respaldado por el Consejo Europeo en diciembre de 2019.

Este viernes, 23 de octubre, los ministros de Medio Ambiente de la Unión Europea han alcanzado un acuerdo sobre la Ley del Clima Europea, la cual consagra el objetivo de lograr la neutralidad climática en 2050. 

En su posición, el Consejo destaca la importancia de promover tanto la equidad como la solidaridad entre los Estados miembros y la rentabilidad en la consecución del objetivo de neutralidad climática.

Un acuerdo «parcial» sobre la propuesta de Ley del Clima Europea

La posición del Consejo es «parcial» porque todavía no especifica un objetivo actualizado de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero para 2030. Los Estados miembros deben seguir trabajando antes de llegar a  un acuerdo sobre esta cuestión.

Acordar una posición parcial del Consejo es una oportunidad para consolidar los avances realizados durante meses de intensas negociaciones entre los Estados miembros (los debates a nivel de expertos comenzaron en marzo de 2020). Además, puede ayudar al Consejo a ultimar su orientación general (completa) una vez se haya alcanzado un acuerdo sobre las cuestiones pendientes.

Otras cuestiones sobre la propuesta de Ley del Clima Europea

Así, los Estados miembros han modificado la parte de la propuesta original que hubiera permitido a la Comisión adoptar, mediante actos delegados, una trayectoria para lograr la neutralidad climática. En cambio, se muestran a favor de un objetivo intermedio para 2040 tras el primer balance mundial previsto en el Acuerdo de París. El Consejo mantiene el concepto de trayectoria indicativa y lineal, pero solo como herramienta para ayudar a la Comisión a evaluar los avances.

Asimismo, el Consejo encarga a la Comisión que informe sobre el funcionamiento de la Ley del Clima Europea en un plazo de seis meses tras cada balance mundial realizado con arreglo al Acuerdo de París. Cuando proceda, la Comisión podrá presentar propuestas para modificar la normativa.

Posición de España

España respalda seguir avanzando en la tramitación de la Ley del Clima Europea en un momento en el que es urgente tomar decisiones que permitan dar una respuesta integral a la emergencia climática y ambiental y a la crisis sanitaria y económica. Esta ha sido la posición de España en el Consejo, y al que han asistido el secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, y la directora general de la Oficina Española de Cambio Climático, Valvanera Ulargui.

No obstante, España hubiera preferido que el texto tuviera más ambición. De ahí que junto a Suecia, Dinamarca, Finlandia Luxemburgo y Austria, haya presentado una declaración conjunta para reforzar el texto de la Presidencia y asegurar que todos los Estados miembros contribuyan a nivel nacional al objetivo colectivo europeo de la neutralidad climática en 2050.

Marco normativo para alcanzar la neutralidad climática

La Ley del Clima establece y define el objetivo de neutralidad climática en la UE a 2050. Además, proporciona un marco para avanzar en los esfuerzos de adaptación a los impactos del cambio climático, por el cual, todos los Estados miembros deben poner en marcha estrategias y planes de adaptación.

Asimismo, recoge el nuevo objetivo de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero en la UE para 2030, principal aspecto abierto y en discusión y que deberá resolverse en el Consejo Europeo de diciembre. También establece que el próximo objetivo de reducción de emisiones de la UE será para el año 2040.

La Ley también pone en marcha un mecanismo de seguimiento y evaluación del progreso por parte de la Comisión que deberá evaluar, tanto a nivel europeo como nacional, cada cinco años, el avance hacia el objetivo de neutralidad climática y de adaptación y la coherencia de las políticas europeas y de los Estados miembros con dichos objetivos.

Para llevar a cabo este ejercicio de evaluación, la Ley establece que la Comisión deberá basarse en una trayectoria lineal indicativa que establece la senda reducción de emisiones desde el objetivo de reducción de emisiones a 2030 que se establezca en el texto hasta la neutralidad climática en 2050.

Incluye, además, una cláusula de revisión, por la cual, cada cinco años, se deberá revisar el funcionamiento de este reglamento, abriendo la puerta a que la Comisión presente propuestas en caso de que sea necesario.