En un nuevo estudio, Agora Energiewende presenta recomendaciones para la Presidencia alemana del Consejo de la UE. Según los investigadores, es técnica y económicamente posible que la UE logre un objetivo climático del -55% para 2030.

La Unión Europea (UE) puede aumentar significativamente su objetivo de protección del clima para 2030.

Según un nuevo estudio de Agora Energiewende, es técnica y económicamente posible que los Estados miembros de la UE logren una reducción del 55% de las emisiones de gases de efecto invernadero para 2030, en comparación con 1990.

Actualmente, la UE tiene como objetivo lograr una reducción del 40% para 2030. Es necesario intensificar los esfuerzos de protección del clima para limitar el aumento de la temperatura media global muy por debajo de los 2 ºC. Así se alcanzaría el objetivo establecido por el Acuerdo de París de 2015.

El estudio, titulado How to Raise Europe’s Climate Ambitions for 2030, fue realizado por el Öko-Institut en nombre de Agora Energiewende. Este analiza los desafíos que conlleva un objetivo más restrictivo. Además, distingue entre medidas en el ámbito de la UE y nacional, y describe los efectos interactivos entre los instrumentos de protección climática. 

Reducción por sectores

Para las emisiones de la industria y el sector energético, regulados por el esquema de comercio de emisiones de la UE, el estudio propone una reducción de los gases de efecto invernadero del 59 al 63% en comparación con 2005. Es decir, un ajuste de 16 a 20 puntos porcentuales. 

Las emisiones en otros sectores, en particular el transporte, la construcción y la agricultura, podrían reducirse entre un 45 y un 49 por ciento en comparación con 2005. Esto es, entre 15 y 19 puntos porcentuales más de lo previsto anteriormente.

Diferencias en los esfuerzos climáticos realizados por los Estados miembros 

El estudio analiza los efectos interactivos entre las dos herramientas de protección climática de Europa central: el EU ETS y el Effort Sharing Regulation (ESR). Para cada herramienta, el estudio consideró una variedad de opciones y mecanismos de flexibilidad que permitirían a los Estados miembros lograr las reducciones de emisiones previstas en la UE.

Asimismo, el estudio analiza las reducciones requeridas a los Estados miembros para reducir las emisiones en un -55% en toda Europa. 

Algunos Estados miembros ya han adoptado objetivos y medidas en línea con un objetivo climático de la UE más estricto, en particular los Estados miembros nórdicos. «Estos Estados miembros están liderando el camino al demostrar que una política climática bien diseñada no tiene por qué perjudicar la calidad de vida, sino todo lo contrario«, dice Graichen.

Sin embargo, según el estudio, los países de la UE menos ricos (en Europa oriental y sudoriental) tendrán que hacer un esfuerzo más grande en el futuro. Para distribuir los costos de manera justa, el estudio propone varios mecanismos compensatorios, que incluyen, por ejemplo, la distribución de parte de los ingresos del mercado de AEA a los Estados de la UE menos ricos.

«Es fundamental que los Estados miembros de la UE comiencen a transformar rápidamente sus economías para lograr la neutralidad climática. El efecto acumulativo de las reducciones tempranas de emisiones ayudará a los Estados miembros a alcanzar los objetivos climáticos más altos establecidos para 2030 y, con posterioridad, los de 2050. Por el contrario, las reducciones de emisiones emprendidas en una fecha posterior tendrían que ser las más drásticas para lograr el mismo efecto y, por consiguiente, mucho más difícil de implementar, política y económicamente«, subraya Graichen.

Contexto del estudio

El estudio se preparó en el contexto del debate actual en torno a un objetivo más ambicioso de protección climática para 2030. A finales de año, y bajo la presidencia alemana, se adoptará un nuevo objetivo climático. Después se presentará a la comunidad internacional en la COP26 sobre el clima, que tendrá lugar en Glasgow, en 2021.

En el período previo a la conferencia, la Comisión Europea prevé presentar sus propuestas para modificar la arquitectura política de la UE para la protección del clima.

«El éxito de la COP en Glasgow depende de que la UE presente un objetivo climático significativamente más alto«, ha declarado Patrick Graichen, director ejecutivo de Agora Energiewende y coautor del informe. «Este objetivo deberá estar respaldado por políticas y medidas ambiciosas que permitan su cumplimiento. Nuestro estudio muestra que, en principio, la arquitectura de la política climática de la UE es adecuada para su propósito. Sin embargo, los instrumentos de la UE tendrán que fortalecerse significativamente para lograr, en la práctica, estas reducciones de emisiones«, añadió Graichen.

Si desea descargar el informe pinche aquí.