El Gobierno portugués tiene previsto lanzar en 2020 un concurso por 40 millones de euros. Objetivo: apoyar proyectos de producción y distribución de energías renovables, de acuerdo con la Estrategia Nacional del Hidrógeno (EN-H2), publicada ayer en el Diário da República.

Según recoge el documento, durante 2020 se prevé elaborar y poner en marcha una convocatoria de apoyo a proyectos de producción y distribución de energía procedente de fuentes renovables. Incluirá el componente de hidrógeno sostenible y su presupuesto podría estar en torno a los 40 millones de euros.

Alianza Nacional del Hidrógeno

El Gobierno también tiene la intención de implementar una Alianza Nacional por el Hidrógeno, que servirá como plataforma de debate para el sector energético. La Alianza involucrará a los principales agentes de los distintos sectores, públicos o privados, para asegurar el cumplimiento de las metas y compromisos nacionales establecidos en la EN-H2.

Objetivos nacionales

Los objetivos a cumplir para 2030 incluyen la creación de 50 a 100 estaciones de servicio de hidrógeno; de entre el 10% al 15% de inyección de hidrógeno verde en las redes de gas natural; del 2% al 5% en el consumo energético del sector industrial; del 1% al 5% en el consumo de energía del transporte por carretera; y del 3% al 5% en el consumo de energía del transporte marítimo nacional.

La Estrategia también prevé que para 2023, se alcanzará del 1,5% al ​​2% de hidrógeno verde en el consumo de energía final y de 2 a 2,5 gigavatios (GW) de capacidad instalada en electrolizadores.

En particular, en el sector del transporte la idea es potenciar el hidrógeno verde y los combustibles sintéticos producidos a partir de este. Así, servirán como una «solución para lograr la descarbonización de este sector», en particular en el transporte de mercancías —sobre todo en vehículos pesados, logística urbana y ferroviaria—, y en el transporte de pasajeros —autobuses y ferrocarriles—, de acuerdo con el  documento.

Contexto

El 30 de julio, el Consejo de Ministros aprobó la Estrategia nacional del Hidrógeno (EN-H2).

En la rueda de prensa posterior, João Pedro Matos Fernandes, ministro de Medio Ambiente y Acción por el Clima, afirmó que «la consulta pública mostró que la industria química es el principal cliente del hidrógeno». Con el objetivo de que ese gas represente el 5% del consumo de energía final en 2030, el Gobierno portugués prevé una inversión de entre 7 mil a 9 mil millones de euros.

El ministro también afirmó que todo el apoyo público que corresponda se otorgará mediante «candidatura y licitación pública en el ámbito del Programa Operativo de Sostenibilidad y Eficiencia en el Uso de Recursos (POSEUR) o el programa que lo sustituya en el próximo marco de apoyo comunitario».

El apoyo a lo largo del tiempo servirá para «asegurar que no haya ningún daño a los clientes y que el hidrógeno tenga un precio comparable al del gas natural».

«Serán premiados con mecanismos de competencia y basados ​​en subastas de forma similar a lo que ocurre hoy en día con la energía solar», agregó Matos Fernandes.