En España, los Ministerios para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, y de Consumo han lanzado la campaña Recuerdos inolvidables. La mascarilla es para ti, no para la naturaleza. Su objetivo:  promover el uso de las mascarillas higiénicas entre los ciudadanos y sensibilizarlos sobre los impactos negativos que tiene su abandono en entornos naturales.

El pasado 30 de julio, fue presentada en España la campaña de sensibilización que lleva por lema Recuerdos inolvidables. La mascarilla es para ti, no para la naturaleza. Una campaña de ámbito estatal imprescindible ante los nuevos brotes de COVID-19 que están surgiendo en distintos puntos del país y por la presencia detectada, una vez acabado el confinamiento, de mascarillas usadas en entornos naturales.

Las mascarillas usadas no se pueden desechar en cualquier sitio. En España, el lugar correcto para desecharlas es en la bolsa de basura que se deposita en el contenedor de la fracción resto. No es solo para evitar posibles contagios. Una mascarilla higiénica común, abandonada en un entorno natural, puede tardar en degradarse entre 300 y 400 años. Y, mientras desparece, puede afectar de múltiples formas a la flora y fauna del entorno, al agua y a los suelos que conforman ese espacio; o incluso acabar en el mar, uniéndose a los más de ocho millones de toneladas de residuos plásticos que se vierten anualmente a los océanos.

El uso de mascarillas es indispensable para poder hacer frente a la crisis sanitaria provocada por el COVID-19, también mientras se disfruta de los espacios de alto valor natural que cubren, aproximadamente, el 30% del territorio español.

Sin embargo, como señala el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) en su nota de prensa, «el uso de estos protectores no puede agravar un problema que afecta a los entornos naturales a escala global: el abandono indiscriminado de residuos, en su mayor parte de origen plástico, un fenómeno conocido, en su acepción inglesa, como littering y que el Gobierno de España ya incluye como uno de los indicadores para evaluar la calidad ambiental del país».

Llamamiento a la responsabilidad individual de los ciudadanos

Teresa Ribera, vicepresidenta cuarta del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica del Gobierno de España, ha explicado que “por desgracia, España no es ajena a la contaminación que provoca el abandono de residuos plásticos y metálicos, papeles y cartones o colillas en espacios naturales y, para atajarla, debemos actuar en el origen, apelando a nuestra responsabilidad individual y modificando nuestros hábitos de consumo”.

En el mismo sentido se ha expresado el ministro de Consumo, Alberto Garzón, quien ha hecho un llamamiento a la “responsabilidad individual de los ciudadanos, clave en las tres fases de la mascarilla: compra, uso y deshecho”. En la primera de ellas ha apelado al “consumo responsable” –una de las banderas de su ministerio– y ha recordado que, frente a las mascarillas higiénicas y quirúrgicas de un solo uso, el Gobierno recomienda adquirir cuando sea posible las reutilizables -de especificación UNE 0065-, que permiten reducir la cantidad de residuos generados.

Garzón ha insistido también que ese “consumo responsable” debe ir ligado a un correcto uso para evitar la propagación del COVID-19. “Todos y todas tenemos que ser conscientes de la importancia de la mascarilla y promoverla en nuestro entorno porque la salud de toda la población está en juego”.

La campaña Recuerdos inolvidables. La mascarilla es para ti, no para la naturaleza se extenderá durante todo el año.

Los residuos plásticos: el tipo de residuo con mayor presencia en las playas del territorio español

Anualmente, el MITECO realiza campañas de caracterización de las basuras en playas del territorio nacional que, posteriormente, incorpora al perfil ambiental de España, que se publica anualmente. La serie temporal (2013-2018, último dato consolidado) refleja una creciente presencia de residuos abandonados en estos entornos y evidencia la predominancia de basuras plásticas, en torno a un 71% del total, seguido de papel y cartón, en torno a un 11%. Los residuos higiénico-sanitarios, en donde se englobarían las mascarillas y guantes desechables, suponen en torno a un 6,5% del total.

En función del material que se haya usado en su fabricación –la mayoría incluyen polipropileno no tejido, un tipo de plástico–, las mascarillas podrían llegar a englobarse dentro del amplio grupo de residuos plásticos abandonados en entornos naturales. Similar situación ocurre con los guantes desechables, habitualmente confeccionados con vinilo, vitrilo, polietileno o látex; y con los envases en los que se comercializan tanto mascarillas como guantes o el gel hidroalcóholico, donde la presencia del plástico es habitual. 

La fragmentación de todos estos residuos puede constituir, además, una fuente de acumulación de microplásticos en el medio, cuestión que agrava aún más los efectos asociados al abandono de basuras dado que, entre otras cuestiones, introduce los residuos plásticos en la cadena trófica, especialmente de la fauna marina. El MITECO viene realizando desde hace varios años campañas de prospección en playas para poder establecer tendencias sobre la presencia de estas partículas plásticas. Además, ha incorporado al anteproyecto de Ley de Residuos la prohibición de productos cosméticos y detergentes que contengan microplásticos añadidos intencionadamente.

La mascarilla es para ti, no para la naturaleza