El Gobierno portugués aprueba la resolución del Consejo de Ministros que define la Estrategia Nacional del Hidrógeno (EN-H2). Su objetivo es promover la introducción gradual de este gas como un pilar sostenible e integrado en la estrategia para la transición hacia una economía descarbonizada.

Hoy, 30 de julio, el Gobierno portugués ha aprobado la resolución del Consejo de Ministros que define la Estrategia Nacional del Hidrógeno

En la Conferencia de las Partes de la  Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático celebrada en 2016, Portugal se comprometió a ser neutra en carbono para 2050 y, por consiguiente, con un ambicioso proceso de transición energética. Con este objetivo,  aprobó en 2019 una Hoja de Ruta para la Neutralidad de Carbono 2050 (RNC2050).

Este es el contexto en que se promueve el  desarrollo de nuevos modelos de negocio. También, la recuperación de la economía, creando nuevas oportunidades para los agentes económicos.

La Estrategia aprobada sostiene que Portugal debería invertir en la producción e incorporación de gases renovables, en especial, en el hidrógeno. Este podría sustituir a los combustibles fósiles en sectores donde la electrificación no es rentable.

Además, la Estrategia enmarca a todos los promotores de proyectos de hidrógeno, incentivando sinergias. Debe entenderse como un instrumento que facilita el cumplimiento de los objetivos contenidos en el PNEC 2030, abaratando los costes de la estrategia de descarbonización.

Más inversión y empleo

Para el Gobierno portugués, el hidrógeno constituye una opción eficiente para promover, profundizar y facilitar la transición energética hacia una economía descarbonizada. Y, simultáneamente, una oportunidad para el desarrollo económico, industrial, científico y tecnológico en el marco europeo.

En un comunicado con motivo de la aprobación de la Estrategia Nacional del Hidrógeno, el Gobierno señala que, en 2030, el hidrógeno podría generar inversiones que oscilen entre 7 mil a 9 mil millones de euros. También podría conducir a una «reducción de las importaciones de gas natural de entre 380 y 740 millones de euros y de amoniaco en torno a los 180 millones de euros».

En términos de creación de empleo, el Gobierno estima que se pueden crear entre 8.500 y 12.000 nuevos empleos, directos e indirectos.

Cinco iniciativas clave

Según el Ministerio de Medio Ambiente, entre las iniciativas que se pueden impulsar en el ámbito del hidrógeno, destacan las siguientes:

  1. La creación de un proyecto ancla para la producción de hidrógeno verde, en Sines. Enfocada a la energía solar, pero también a la eólica, aprovecha la ubicación estratégica de Sines, donde se instalará una unidad industrial con una capacidad total en electrolizadores de al menos 1 GW para 2030. Esto permitirá posicionar a Sines, y Portugal, como importante centro de producción de hidrógeno verde.
  2. La descarbonización del sector del transporte pesado, en el que el hidrógeno y los combustibles sintéticos producidos a partir del hidrógeno, además de la electricidad y los biocombustibles avanzados, son fundamentales para la descarbonización. Paralelamente, se apoyarán las infraestructuras de suministro de hidrógeno, preferiblemente con producción local asociada.
  3. La descarbonización de la industria nacional, en especial, de los subsectores químico, extractivo, vidrio y cerámica y cemento.
  4. La creación de un laboratorio colaborativo para el Hidrógeno, como referente nacional e internacional en actividades de I+D+i en torno a los componentes relevantes de la cadena de valor del hidrógeno. 
  5. La formalización de una solicitud al PIICE (acrónimo de la denominación en inglés de Proyectos Importantes de Interés Común Europeo) Hidrógeno. Durante 2020 se continuará trabajando para preparar la presentación de una solicitud al PIICE Hidrógeno, con el objetivo de apoyar el desarrollo de la cadena de valor industrial en torno al hidrógeno verde.

Un proceso participativo

La Estrategia Nacional del Hidrógeno fue aprobada tras someterse a una consulta pública y a varios debates con numerosos agentes. Según el comunicado del Consejo de Ministros, «se realizaron seis sesiones para discutir la Estrategia con representantes de los sectores de Innovación y Desarrollo, Industria, Transporte, Energía y Formación, Cualificación y Empleo. A estas jornadas asistieron representantes de 87 empresas, asociaciones y entidades del Estado y participaron varias áreas gubernamentales —Ciencia, Tecnología y Educación Superior, Economía y Transición Digital, Infraestructuras, Movilidad y Trabajo y Formación Profesional».